En muchos momentos de nuestra vida hemos oído decir, ¿cuánta más formación tengas, mejor empleo tendrás?. ¿Qué opinais, creeis que es así?. Si me preocupo por mi formación-aprendizaje, ¿tendré más oportunidades de encontrar un buen empleo o de mantener el que ya tengo?.
En este artículo intentaré responder de una forma simple a estas cuestiones que muchas personas se plantean, no es tarea fácil, pero voy a intentarlo.
Una buena formación no nos asegura un buen empleo, pero nos da importantes ventajas para encontrarlo (o mantenerlo), o por decirlo de otra forma, nos coloca al principio de la lista de candidatos y candidatas. Las estadísticas nos indican que las tasas de desempleo suelen disminuir con la formación y que por el contrario, los mayores índices de desempleo se encuentran entre los menos formados, los que no completaron la enseñanza básica y obligatoria. Por tanto, una buena formación no me garantiza un empleo (especialmente en situaciones de crisis), pero aumenta mis posibilidades de encontrarlo, mantenerlo o crearlo.
Aprender a lo largo de la vida es una necesidad consecuencia de los innumerables cambios a los que debemos hacer frente, de las numerosas exigencias del contexto (social, económico, cultural...). Hemos dejado atrás la época en la que la educación era sinónimo de escolarización para ser conscientes del valor de la educación permanente, de un aprendizaje durante toda la vida de las personas, que ha de comprender no sólo la enseñanza formal, sino también la no formal. El binomio formación-empleo debe ser uno de los ejes alrededor de los que debe articularse tanto la política sustentadora de todo sistema educactivo como las acciones socio-laborales, puesto que ambas deberían desarrollarse armónicamente.
En esta línea, el Partido Socialista siempre ha tenido entre sus objetivos atender al desarrollo de una formación de calidad, así como promover una variada oferta de cursos y talleres formativos homologados acordes a las nuevas demandas del mercado laboral, por considerarlo un factor importante para el progreso social y económico de una región.
Hasta ahora todos y todas direís, muy bien, pero, ¿de qué formación hablamos?. La formación en un sentido amplio, es un proceso de adquisición de conocimientos, de valores, de formación de actitudes, para interpretar e intervenir en nuestro entorno (social, productivo, cultural...), en definitiva, un proceso para ser persona. Un proceso que requiere formas educativas que acentúen una formación de base amplia (básica y obligatoria) con vistas la polivalencia. Modelos que permitan conjugar las exigencias que demanda el sector productivo (marcado por la evolución tecnológica, por la sociedad de la información, y que exige reconversiones a un ritmo importante), con las necesidades que surgen de la diversidad de la población, para dar respuestas realistas y adecuadas a cada individuo según cómo es, dónde está y los recursos con que cuenta.
Cuando nos aproximamos al análisis de la relación formación-empleo, nos encontramos con una relación compleja e imprecisa, pero una relación que nadie niega. En la mente de todos y todas, está el hecho de que mayores niveles de formación posibilitan mayores oportunidades de acceso al mercado de trabajo. Pero por contra de lo previsto, no se trata de una formación especializada (que en su momento también lo será) sino que las mayores posibilidades de éxito en el mercado de trabajo (pemanencia y movilidad en el mismo) vendrán de mano de una amplia y sólida formación de base. Sólo de esta forma garantizaremos, en mayor medida, las posibilidades de acceder a un mundo laboral en continua transformación y cambio, a un mundo laboral que continuamente necesita cualificaciones nuevas, que exige nuevos conocimientos, habilidades...
Para terminar, deciros que lo único que pretendo con este artículo es primero, que todo el mundo reflexione sobre lo importante que es, siempre ha sido y será, tener una buena formación de base, los jóvenes que son la generación futura deben impregnarse desde el inicio de los valores de compromiso con el ámbito local, segundo, es indudable que la recuperación económica sigue siendo el objetivo y la tarea más importante para la sociedad española, para el Gobierno y para el Partido Socialista y, tercero, posibilitar el debate y el diálogo social, la crítica constructiva y la libre expresión de pensamientos y opiniones sobre los asuntos políticos, educativos, sociales y económicos que nos preocupan, en Guillena y en todo el territorio Nacional.
